El entorno socioeconómico actual está caracterizado por un proceso de apertura y globalización al que el sector agroalimentario no es ajeno. La fuerte competencia plantea progresivamente exigencias crecientes en aspectos relativos a la productividad, normas técnicas, calidad, etc. que modifican los patrones tradicionales.
Pero para ello, es necesario hacer un análisis previo de la situación actual de cada empresa con el fin de hacer explícita la problemática propia de la misma. A partir de ahí y tomando como referencia los resultados de este análisis, se pueden proponer alternativas que actualicen, de manera progresiva y viable, nuevos procesos, sistemas y/o tecnologías para adecuar las estructuras productivas a las exigencias inmediatas o futuras de la legislación y del mercado.
En este sentido, para aumentar la competitividad de las PYMEs se requieren programas que incidan en la mejora de los procesos productivos para incrementar la productividad y la calidad de los productos elaborados. |