Los parásitos ‘okupas’ de nuestra comida

Por Redacción AINIA 3 años publicadoSin Comentarios
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toxoplasma

¿Sabías que existen parásitos que habitan en los alimentos y que provocan cada año importantes problemas de salud a millones de personas como vómitos, deshidratación, choques anafilácticos, infección de tejidos musculares y órganos, entre otros muchos?. Sólo en Europa, más de 2.500 personas al año se ven afectadas por infecciones parasitarias transmitidas por alimentos.

 

¿Pero cuáles son los más comunes y en qué alimentos habitan?

La FAO y la OMS han creado la primera lista con los 10 parásitos más comunes transmitidos por los alimentos con el objetivo de promover una conciencia pública y gubernamental que ayude a controlar con mayor efectividad un problema que, debido a la globalización y a la movilidad laboral, ha dejado de ser exclusivo de los países en vías de desarrollo con menores condiciones de higiene.

Esta clasificación tiene como criterio principal la gravedad de los síntomas que producen los parásitos e incluye información sobre los alimentos más comunes en los que viven y se desarrollan los protozoos y helmintos, más conocidos como tenias, gusanos planos y lombrices.
 

Taeniasolium (tenia del cerdo o tenia armada)

En la carne de cerdo
 
Echinococcusgranulosus (gusano hidatídico o tenia equinococo) En los productos frescos
 
Echinococcusmultilocularis (otro tipo de tenia)En los productos frescos
 
Toxoplasma gondii (protozoos) En la carne de pequeños rumiantes, cerdo, carne de vacuno, carne de caza
 
Cryptosporidiumspp (protozoos) En productos frescos, zumo de fruta, leche
 
Entamoebahistolytica (protozoos) En los productos frescos
 
Trichinellaspiralis (gusano del cerdo) En la carne de cerdo
Opisthorchiidae (familia de gusanos planos o platelmintos)En los peces de agua dulce
 
Ascarisspp. (pequeñas lombrices intestinales) En los productos frescos
 
Trypanosomacruzi (protozoos)En los zumos de fruta

 
Uno de los principales problemas a los que se enfrentan las autoridades sanitarias a la hora de controlar este tipo de intoxicaciones es que en muchos países no es obligatorio notificar su presencia de manera oficial. No obstante, en 2011 se registraron en la UE 268 casos de triquinosis y 781 casos de equinococosis.

Por su parte, en Asia, las enfermedades parasitarias están ampliamente difundidas y son reconocidas como un grave problema de salud pública en muchos países, aunque no existen datos oficiales. Lo mismo ocurre en la mayoría de las naciones africanas, debido a la inexistencia de sistemas de control y vigilancia alimentaria.

En Estados Unidos, la neurocisticercosis, causada por la Taeniasolium (tenia del cerdo) es la causa infecciosa más común de incautaciones en algunas áreas del país, en el que 2.000 personas son diagnosticadas cada año con esta enfermedad. La toxoplasmosis es además, una de las principales causas de enfermedad  de origen alimentario en este país.

Rapidez y eficacia en la identificación, imprescindibles para frenar una intoxicación alimentaria

Pero identificar los alimentos infectados por cualquier tipo de parásito no resulta fácil puesto que, en la mayoría de los casos, el parásito no provoca cambios en el aspecto, olor o sabor del producto que vamos a comer. En este sentido, los actuales sistemas de prevención y control, tanto en la producción primaria, como en la transformación y comercialización de los alimentos, resultan fundamentales para evitar posibles intoxicaciones, alertas alimentarias o la retirada de estos productos del mercado.

¿Pero con qué medios contamos para controlar las alertas alimentarias?

Los países miembros de la Unión Europea disponemos de una excelente herramienta para el control de las alertas alimentarias: el Sistema de bases de datos de RASFF (Rapid AlertSystemforFood and Feed). Se trata de un método efectivo de intercambio de información que permite la rápida toma de decisiones ante la aparición en el mercado de riesgos relevantes en materia de seguridad alimentaria. Los técnicos de AINIA estudian periódicamente el RASFF, además de otras bases de datos y fuentes de información, para detectar posibles riesgos emergentes en alimentación.
 

Además, los laboratorios de control de alimentos analizan diariamente gran cantidad de muestras de productos como parte de controles rutinarios o de alertas alimentarias existentes, para detectar cuándo un alimento está contaminado. Son laboratorios acreditados por ENAC.

La técnico del departamento de bioensayos de AINIA, Laura Verdú explica en este vídeo cuáles son los patógenos más comunes en los alimentos y cómo se controla en los laboratorios de AINIA.

 

 

 

Foto de AJC1 publicada en Flickr

 

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