El anhelo de sentirse bien: Alimentación y cosmética para el bienestar

Noemí VidalPor Noemí Vidal 2 semanas publicadoSin Comentarios
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Nos preocupamos cada vez más por la salud y el bienestar. No es una moda pasajera sino una tendencia que seguirá al alza este año 2018, según un estudio de Innova Market Insights. Tal y como afirma Lu Ann Williams, Directora de Innovación de Innova Market Insights, “el/la consumidor/a, a la hora de elegir un producto u otro, toma su decisión en función los aspectos saludables, éticos y medio ambientales”. De igual modo, se impone la tendencia hacia una cosmética natural y con probióticos.

El ritmo de vida acelerado y la hiperconectividad, según el citado informe Mintel Global Food & Drink Trends 2018, abocan a los consumidores hacia la búsqueda de una alimentación saludable que además coadyuve a combatir el estrés, reducir la fatiga y obtener energía.

Para el sector de la alimentación, esta coyuntura es un momento óptimo para ofrecer soluciones en forma de alimentos y bebidas enriquecidos y funcionales, con menos alcohol, aditivos y azúcares y más ingredientes saludables como la quinoa.

Alimentos enriquecidos con nutrientes que aportan beneficios para la salud y el bienestar, y que además provienen de fuentes naturales

La producción de alimentos fortificados viene aumentando en los últimos años hasta superar los 37 billones de euros en 2017. Conscientes del potencial de ese mercado, Bodega Matarromera (empresa que lidera el proyecto), AINIA y el Instituto de Biología y Genética Molecular IBGM‐CISC han desarrollado nuevos nutracéuticos e ingredientes funcionales para combatir procesos inflamatorios y oxidativos asociados con el envejecimiento a partir de fuentes naturales derivadas de la aceituna.

Por su parte, Carinsa, con la colaboración también de Matarromera, Fruselva, Biopartner, Primo Mendoza, El Horreo Healthy Food y Friobas trabajan en el desarrollo de alimentos saciantes elaborados con ingredientes funcionales (proteínas, fibras solubles, extractos de polifenoles, FOS o probióticos) que mejoren la calidad nutricional de los productos y ayuden a combatir el sobrepeso y la obesidad. AINIA colabora en el proyecto validando el efecto saciante de esta nueva gama de productos.

Esa certificación es crucial porque, siempre según el informe Global Food & Drinks Trends 2018, la desconfianza de los/las consumidores es notable y pone un  ejemplo: “Apenas uno de cada cinco adultos canadienses confía en los reclamos de salud insertos en los envases de comida y / o bebida”.

De hecho, una vez conocidos los beneficios que aporta un nutriente, es necesario comprobar que la cantidad adecuada es absorbida por el organismo y existen diferentes métodos que permiten conocer la biodisponibilidad y la bioaccesibilidad de compuestos de interés.

Una de estas tecnologías es el digestor dinámico in vitroel cual simula la fase gástrica y la intestinal. La biodisponibilidad, cantidad de un nutriente que está disponible para ser absorbido, y la bioaccesibilidad, cantidad que pasa al torrrente sanguíneo, son evaluadas en diversas etapas de la digestión. De esta forma se comprueba si la cantidad que se absorbe es la necesaria para obtener un efecto beneficioso.

También se pueden emplear las líneas celulares de diferentes tejidos para evaluar el comportamiento de los ingredientes a nivel celular. En este sentido, el proyecto Pathway-27 estudia la sinergia y mecanismos de acción de los diferentes compuestos bioactivos (ácido docosahexaenoico DHA – , beta – glucano – BG , y antocianinas – AC) en determinados alimentos de consumo habitual y común en la Unión Europea, como es el pan, los lácteos y los huevos.

Se trata de conocer en qué medida estos alimentos enriquecidos pueden mejorar realmente la salud y el bienestar de las personas y para conocerlo se sirve de las dos vías referidas: El digestor dinámico in vitro y las técnicas in vitro basadas en modelos celulares que permiten identificar cómo funcionan estos compuestos.

Productos con menos alcohol, aditivos y azúcares y que incluyen en su receta quinoa o ingredientes saludables

En esta línea, Aperitivos Matarile, empresa del Grupo RISI, asociado a AINIA, ha desarrollado una nueva gama de tortitas chips “naturales” y “sin gluten” con la incorporación de ingredientes saludables (chía, cebolla…) en diferentes líneas de sabores.

Para el colectivo concreto de las personas con celiaquía, Pierre Martinet Ibérica Continental ha desarrollado una ensalada de quinoa sin gluten, con la que la marca enriquece su línea de ensaladas V Gama, e Incarlopsa ha conjugado la fortificación de alimentos con la reducción de ciertos ingredientes en el proyecto Salukids, desarrollado con la colaboración de AINIA. El resultado de Salukids (Mejora nutricional y funcional de productos cárnicos orientados a niños y adolescentes mediante nuevas fuentes de compuestos bioactivos) ha sido una gama de salchichas cocidas enriquecidas con Omega-3 y minerales, y con bajo contenido en grasa y sal.

Productos cosméticos con ingredientes obtenidos a partir de fuentes naturales y libres de productos químicos o plaguicidas

La tendencia hacia el bienestar y lo natural es también uno de los principales insights de consumo en el ámbito de la cosmética. Los productos cosméticos naturales son aquellos que contienen ingredientes obtenidos a partir de fuentes naturales, están libres de productos químicos o plaguicidas y son percibidos como más saludables, mejor tolerados por la piel, producidos bajo una mayor conciencia ética y ecológica, y que además incluyen materias primas más sostenibles y económicas.

Para dar respuesta a esta tendencia creciente, la tecnología de fluidos supercríticos y en especial la extracción con CO2 permite obtener sustancias activas naturales libres de trazas y contaminantes, aptas para la industria cosmética mediante procesos sostenibles, ecoeficientes y seguros. Esta tecnología, además, es inocua, respetuosa con el medio ambiente y rentable.

Con ella se consiguen, entre otros, sustancias y principios activos naturales de aplicación cosmética como aceites a partir de frutos secos y otros vegetales, aceites esenciales y extractos botánicos. Ejemplos de aceites implantados ya en el mercado cosmético, y con un proceso certificable como ecológico, “bio” u “organic”, son los obtenidos con CO2 a partir de semillas de granada, de calabaza, de zanahoria, cardamomo, amaranto, o romero.

Más allá de la obtención de este tipo de extractos, la tecnología de extracción supercrítica ya ha permitido obtener, por ejemplo, extracto de romero y de rosa mosqueta y éstos se han impregnado en textiles no tejidos mediante CO2 supercrítico para la generación de cosmetotextiles. Los textiles impregnados con rosa mosqueta mediante este proceso innovador, ecoeficiente y económicamente competitivo comportan una menor pérdida de agua de la piel, lo que supone una mejora en su función barrera y/o una regeneración dérmica, así como una mejora en la elasticidad.

Alineado con esta tecnología, el proyecto OCPES, liderado por AINIA y que cuenta con la financiación del IVACE y los Fondos FEDER a través del programa de apoyo a la I+D propia de Institutos Tecnológicos, optimiza la eficiencia de los procesos de extracción supercrítica con dióxido de carbono para obtener sustancias naturales de interés para la industria cosmética y otras.

Además de la extracción con CO2, las bacterias irrumpen en el sector cosmético en forma de productos probióticos. Este tipo de productos, además de naturales, ofrecen una alta tolerancia y al ser concebidos como saludables, son entendidos como la vanguardia en innovación cosmética y están posicionados en la mente del consumidor por su alta efectividad en la protección de la piel y por sus capacidades hidratantes.

En el sector cosmético, también existe un interés creciente por la tecnología de la microencapsulación porque permite generar nuevos principios activos o productos cosméticos novedosos con propiedades avanzadas permitiendo una liberación controlada del principio activo que se quiera proteger y una liberación sostenible o dirigida. A partir de esta tecnología, AINIA ha desarrollado, en el marco del proyecto AMICES, procesos avanzados de microencapsulación y ha estudiado experimentalmente los requerimientos para definir el equipamiento, los materiales y las condiciones de proceso necesarios a escala industrial.

Garantizar la estabilidad microbiológica, la inocuidad y la resistencia a los microorganismos de los cosméticos

Sea con tecnología de fluidos supercríticos, de microencapsulación o con cualquier otra, la seguridad del/la consumidor/a debe prevalecer. Para garantizar la estabilidad microbiológica, la inocuidad y la resistencia frente a microorganismos o potenciales contaminaciones de los productos cosméticos, se puede recurrir a la visión avanzada (identifica sustancias extrañas permitiendo evitar lotes defectuosos), el challenge test (posibilita conocer la estabilidad microbiológica del producto y determinar el perfil toxicológico) y la imagen química (revela si los principios activos cosméticos están distribuidos homogéneamente de forma que ejerzan el mismo efecto en todas las aplicaciones o dosis).

Para velar por su seguridad y conquistar a este/esta consumidor/a cada vez más consciente de la importancia de la alimentación y la cosmética en su bienestar, las empresas deben aceptar y afrontar el reto de la innovación y, para superarlo con éxito, cuentan con AINIA Centro Tecnológico como su mejor aliado.

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Categoría:
  Tendencias y consumidor
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