Carmen Serrano / 10 Julio 2019

El “desaprendizaje-aprendizaje” y el éxito de la formación especializada

No será esta la primera reflexión que podáis leer sobre la necesidad, en un entorno como el actual, de desaprender para aprender. En ese proceso de “desaprendizaje” hay dos factores fundamentales, uno lo constituye el perfil de los profesionales y el otro la capacidad de poner en práctica ese proceso con un planteamiento crítico y basado en la consecución de unos objetivos concretos y estratégicos, sean personales o profesionales.

Sí, el perfil de las personas ….No vale  tan solo el conocimiento ni tan siquiera las capacidades. En este momento la actitud del profesional, su capacidad crítica y “re-constructiva” (aprendizaje), son elementos sin los cuales las organizaciones no podrían adaptarse al entorno. No deja de ser el modelo de la evolución aplicado al entorno de las organizaciones y las empresas.

Y en nuestro caso, los profesionales y organizaciones que trabajamos en el ámbito de la formación especializada y orientada principalmente a la tecnología y los procesos ¿cómo podemos contribuir a facilitar ese proceso?; ¿de qué manera podemos promover actitudes, al mismo tiempo que facilitamos conocimiento, en los perfiles eminentemente técnicos de nuestros clientes?; ¿podemos dar apoyo en esos procesos de continuo desaprendizaje-aprendizaje?

Algunas reflexiones a este respecto:

  • Las organizaciones que nos dedicamos a la formación debemos ser los primeros en ser capaces de aplicar el “desaprendizaje”. Ello supone cuestionar nuestros propios procesos con un planteamiento crítico y fundamentalmente constructivo. No podemos ofrecer nuestro apoyo a través de la formación si nosotros mismos no evolucionamos.
  • Se requiere un estrecho contacto de los profesionales de la formación con los responsables del desarrollo de personas de nuestro cliente y también con aquellos a los que se va a formar. La organización formadora deberá ser capaz de facilitar y/o materializar un proceso, con el mínimo consumo de tiempo y recursos, en el que conocimientos y experiencia contribuyan a ese “nuevo” aprendizaje.
  • Los profesionales de la formación también deberán poner en valor el intercambio de experiencias -inclusive errores- entre los propios participantes del proceso formativo.
  • La formación abre puertas a un aprendizaje que puede tener lugar tanto dentro como fuera de un aula y una organización de formación debe ser consciente de ello y promover nuevos modelos/herramientas y metodologías. Debe potenciar la innovación.
  • Los formadores seleccionados deben ser participes activos en el proceso. Trasmiten conocimiento y experiencia pero a su vez “reciben” de sus propios alumnos. El formador realiza su propio proceso de desaprender para aprender.
  • Una organización que trabaja en el mundo de la formación para promover el aprendizaje continuo debe estar abierta al mundo. Mas allá de la internacionalización a la que las empresas se están orientando cada vez más. Una entidad formadora debe conocer otros entornos productivos, otras culturas, ……. Todo aquello que conozca puede servir para, adecuadamente adaptado y orientado, ofrecer servicio a las empresas de su entorno y de ese modo ayudar en la evolución de sus profesionales.
  • Y, evidentemente, también es importante el entorno físico en el que la formación se ejecuta. Cuidar el detalle, prestar atención al ambiente, disponer de un equipo que ofrece cercanía y naturalidad en el trato. No nos olvidemos que el consumo de tiempo y recursos debe ser el mínimo. Los profesionales que confían en organizaciones de formación deben sentirse desde el primer momento “en su casa”. Si es así, el proceso será mucho mas ágil y efectivo.

Estamos seguros que lo aquí presentado es tan solo un pequeño esbozo de lo que las organizaciones que trabajamos para la formación y el desarrollo del aprendizaje continuo podemos hacer por y para nuestros clientes. Muchas otras aportaciones entendemos serán posibles.

En este breve artículo, solo pretendemos una reflexión preliminar del papel de acompañamiento de AINIA en el proceso de desaprender-aprender, sirviendo de nexo fundamental entre los responsables de recursos humanos y los profesionales a quienes nos dirigimos Un colectivo de profesionales cuyo perfil está eminentemente orientado a aspectos de carácter técnico en el mundo de la industria cubriendo diferentes ámbitos de actuación (calidad, control de proceso, packaging, I+D, medioambiente, marketing….).

Si está pensando en realizar un plan de formación a medida en su empresa, en alguna temática técnica o especializada. Llámenos, tenemos experiencia demostrada de más de tres décadas formando a un gran número de profesionales de la industria alimentaria y otras afines. Y si es asociado/a a AINIA, recuerde que tiene beneficios exclusivos. Contacte con nosotros.

Carmen Serrano (25 artículos)

Noticias
relacionadas

icono izquierdaicono derecha

¿Te ha interesado este tema?
Contacta con nosotros

He leído y acepto la política de privacidad

Acepto recibir comunicaciones por parte de AINIA.

Carmen Serrano
Coordinadora General de Formación

Suscríbete a nuestra newsletter

Mantente al día de lo más destacado sobre innovación y nuevas tecnologías.
SUSCRIBIRME
close-link

Subscribe to our newsletter

Sign-up to get the latest news straight to your inbox.
ENVIAR
Give it a try, you can unsubscribe anytime.