Noemí Vidal / 23 Febrero 2022

5 líneas de innovación para conseguir un diseño circular de alimentos

Ciclo de Economía Circular

Como ya comentamos en el artículo “Innovación, palanca clave para evolucionar hacia modelos circulares”, la Unión Europea ha identificado cuatro modelos bajo los cuales se pueden enmarcar las actuaciones en materia de Economía Circular. Uno de estos modelos hace referencia al diseño circular de los productos, los materiales que se emplean, así como su origen. En este artículo abordamos este modelo con ejemplos actuales que muestran cómo empresas de distinto tamaño y procedencia apuestan por la circularidad.

DISEÑO CIRCULAR DE ALIMENTOS

El propósito del modelo de diseño circular de alimentos es la definición optimizada de productos alimentarios para que permanezcan en la cadena el máximo tiempo posible. Se persigue reducir el desperdicio alimentario, y el aprovechamiento de todos los recursos naturales.

Las áreas para conseguir un diseño circular de alimentos son las siguientes:

1. Diseñar con materias primas e ingredientes más sostenibles

Una de las vías más eficaces para conseguir una huella ambiental mejorada en los productos finales es seleccionar materias primas e ingredientes de reducida huella ambiental. Fuentes más respetuosas con el medioambiente que emplean menos recursos naturales. Cabe recordar que en muchos productos alimentarios las materias primas suelen constituir un porcentaje mayoritario de su huella ambiental. Las fuentes vegetales suelen tener un menor impacto que las de origen animal y son empleadas en muchos análogos cárnicos o de otras especies animales. También existen ingredientes obtenidos vía "upcycling” que proceden del aprovechamiento de subproductos tras procesos de secado, extracción y purificación, entre otros. Además, no hay que olvidar el uso de proteínas alternativas procedentes de fuentes no convencionales como los insectos, algas, hongos, etc. para alimentación o piensos es también una tendencia al alza.:

La empresa PROTIX ha invertido 35 millones de euros en una planta de producción industrial de larvas de mosca negra, convirtiendo así los residuos y desperdicio alimentario en proteína sostenible para alimentación animal. Destaca de esta empresa su programa de selección genética para conseguir aumentar el peso de las larvas.

Por otro lado, aproximadamente el 70% de la planta del cacao es desechada en la producción de chocolate. La fruta y la cascara que envuelve la semilla tienen gran valor nutricional lo que podría ser empleada para la elaboración de otros ingredientes alimentarios, tal y como hace Blue Stripes.

Alineado con la tendencia en la elaboración de productos alternativos a los de origen animal, Take Two aprovecha la cebada, ya empleada en la elaboración de bebidas, para producir bebidas análogas a la leche. Estos procesos permiten ahorrar más de 1.000 litros de agua, 3.6 kg de CO2 equivalente y alrededor de 1.3 kg de cebada que iría a alimentación animal o a vertedero. Por otra parte, aunque Renewal Mill tiene como principal misión reciclar todo tipo de subproductos de la industria alimentaria, se centra en el sector de las ”leches vegetales”, en secar la pulpa sobrante de la leche de soja, de almendras, guisantes y avena para después molerla y obtener harinas para elaborar productos de panadería y bollería.

Por su parte, ReGrained aprovecha los granos empleados en la producción de cerveza para la elaboración de productos en base cereales. Colabora con diversas empresas para recircular los granos empleados y darles una segunda vida. Es el caso de la reciente colaboración con Puratos para abordar el sector panadería.

2. Diseño para dar una mayor vida útil

Reducir el desperdicio alimentario optimizando tanto la formulación como las condiciones de conservación, envasado y transporte. Siempre considerando la demanda del consumidor por alimentos saludables y con menos aditivos, y la huella ambiental asociada a los productos.

Un grupo de investigadores ha desarrollado un envase biodegradable a partir de proteínas de maíz y otros biopolímeros naturales. El envase está aditivado con una mezcla de aceites antimicrobianos naturales que permiten alargar la vida útil de los productos hasta 3 días en comparación con el uso de plásticos tradicionales.

Con el objetivo de reducir el desperdicio de los alimentos envasados surge Mimica Touch, una etiqueta sensible a la temperatura que indica de forma precisa si el producto sigue fresco o, por el contrario, ya no es apto para su consumo.

Conagen genera conservantes naturales, como el ácido p-cumarico, gracias a fermentaciones de precisión y el diseño de microbios a partir de biología sintética. En algunos casos, estos microorganismos pueden ser alimentados con biomasas alternativas.

3. Eco-diseño de envases y embalajes. Reducción de la cantidad de material empleado y la optimización de los diseños para seguir garantizando la usabilidad y logística con un menor impacto ambiental

¿Y si el envase fuese una envoltura comestible?.

A partir de diversas sustancias presentes en las cáscaras, semillas y pulpa de frutas y verduras, Apeel es capaz de crear una envoltura protectora de la humedad y del oxígeno. Consiguen así mantener los productos frescos y nutritivos por más tiempo, lo que conlleva una menor pérdida de alimentos.

Por su parte, investigadores de la Universidad de Tufts señalan el potencial de las fibras de seda aplicadas como envoltura comestible a distintas frutas para favorecer su protección y alargaba su vida útil. Aunque es necesario seguir avanzando para vencer ciertos retos, estos hallazgos son prometedores.

4. Introducción de nuevos (bio)materiales de envase o sustitución por materiales secundarios/reciclados

Reducir la dependencia de las fuentes fósiles al tiempo que se valorizan subproductos o residuos que, mediante procesos biotecnológicos, faciliten la generación de nuevos materiales con propiedades similares a los de origen sintético.

NOTPLA produce envases flexibles a partir de algas. Se trata de una fuente no competitiva con los cultivos destinados a alimentación, no necesita agua ni recursos químicos. Además, se trata de soluciones biodegradables (requiriendo entre 4 y 6 semanas, es compostable y no interfiere en el reciclaje de PET.

Con el objetivo de reducir el uso de plásticos de un solo uso en distribución, reducir el desperdicio alimentario y aprovechar los subproductos del sector frutas y hortalizas, Lidl Suiza y Empa están colaborando en el desarrollo de envolturas protectoras a base de celulosa. Han comenzado por el desarrollo de las envolturas a partir de los residuos de zanahorias, pero podrían emplearse otros muchos como los del zumo de manzana.

A partir de los residuos de la industria alimentaria como desecho agrícola, pastos perennes o flujos de biorresiduos no empleados, Tensie extrae las fibras naturales alternativas par la generación de nuevos materiales de envasado.

5. Diseño para facilitar reciclaje o una segunda vida

Avances en el reciclaje mecánico y reciclaje químico que permitan reducir la presión de los envases plásticos sobre el medioambiente. También el uso de materiales compostables y biodegradables que permitan alcanzar los objetivos de la estrategia europea 2030.

La cervecera Carlsberg trabaja en el diseño de una botella a base de fibra de madera sostenible y totalmente reciclable. Aunque sus actuales prototipos cuentan con una barrera interna, un film plástico bien de PET reciclado o de PEF 100% de base biológica, para poder contener la cerveza, la empresa está trabajando en encontrar una solución sin plástico.

Comprometidos con el medioambiente, Coffe Productions ha desarrollado cápsulas de café compostables y biodegradables en el medio marino. Teniendo en cuenta tanto el proceso productivo, la conservación del producto y el funcionamiento de las máquinas de café, han diseñado cápsulas de café a base de polihidroxialcanoato (PHA), biopolímero producido por bacterias gracias a la fermentación de azúcar o lípidos. En menos de un año, las cápsulas pierden más de un 30% de su peso en el proceso de biodegradación.

En la misma línea, Venvirotech aprovecha los residuos orgánicos para la producción de bioplásticos Polyhydroxyalcanoato (PHA). La empresa indica que instalan la tecnología en el lugar donde se generan los residuos y que permiten la obtención del bioplástico en procesos de 24 horas.

Por su parte, Feltwood ha desarrollado una tecnología para producir materiales de origen 100% vegetal a partir de residuos agrícolas. Con múltiples aplicaciones, en el caso de los envases alimentarios estos son biodegradables, reciclables y compostables.

Tanto VENVIROTECH y como otras empresas líderes en el diseño de envases sostenibles, presentarán sus avances en la nueva edición de MeetingPack 2022.

Aunque son muchas las iniciativas que se están llevando a término, todo esfuerzo contribuye a alcanzar un sistema más sostenible y circular. Colaboramos con empresas de toda la cadena de valor para mejorar sus indicadores de circularidad. ¿Te sumas al reto de la Economía Circular?

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