Alimentos para celíacos: Tendencias y desafíos para la industria

Por Redacción AINIA 2 años publicadoSin Comentarios
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Una consumidora, probando un alimento "sin gluten" en los laboratorios de análisis sensorial de AINIA Centro Tecnológico

El 1% de la población de nuestro país está diagnosticada como celíaca y la FACE (Federación de Asociaciones de Celiacos de España) estima que aún hay alrededor de 450.000 personas en nuestro país sin diagnosticar su intolerancia al gluten.
Por otro lado, descubrimos una nueva tendencia de consumo que considera a los alimentos “sin” en general y “sin gluten” en particular, como más sanos y beneficiosos para la salud. Así lo afirma el estudio de Leatherhead food Rechearch. Esto conlleva que consumidores sin ningún tipo de intolerancia diagnosticada a este tipo de proteínas demanden alimentos con el sello “sin gluten”.
Unidas estas dos causas, la consecuencia es que la demanda de alimentos sin gluten está creciendo de manera significativa y como respuesta la industria alimentaria en nuestro país ha multiplicado por 5 en número de lanzamientos de este tipo de productos para cubrir la demanda.
Retos y oportunidades para el sector
1. El precio de los alimentos sin gluten

En el Informe de precios sobre productos sin gluten 2015 realizado por la FACE (Federación de Asociaciones de Celíacos de España) se indica que: "una familia con un celíaco entre sus miembros, tomando como base una dieta de 2.000 a 2.300 calorías, puede incrementar su gasto de la cesta de la compra en casi 30,60 € a la semana, lo que significa un incremento de unos 122,39 € al mes, y de 1.468,72 € al año”.

Esta afirmación implica que las personas que tienen que seguir una dieta sin gluten a causa de su salud gastan un 288,56% más, que una persona que no tenga este problema. El gasto aumenta de manera exponencial si en la familia hay más de un miembro aquejado de este problema.

Los factores que influyen en el precio de estos alimentos son numerosos: La dificultad de elaboración, ingredientes menos habituales, controles en los campos de cultivo, en los tratamientos, en los procesos de fabricación y en elaboración, mayor control analítico… unido a un volumen de producto menor… son algunas de las causas que encarecen los costes. Sin embargo, el aumento de la demanda, la investigación en la mejora de procesos y la innovación en producto, así como la entrada de nuevos competidores en el mercado pronostican que los precios bajarán progresivamente.

2. Información transparente y correcto etiquetado de los alimentos sin gluten

Tal y como informábamos en Tecnoalimentalia el pasado mes de septiembre, ya se ha publicado el Reglamento nº 828/2014 que regulará las menciones “sin gluten” y “muy bajo en gluten” reguladas hasta ahora por el Reglamento nº 41/2009. El nuevo Reglamento comenzará a aplicarse a partir del 20 de julio de 2016, momento en el cual se aplicarán los requisitos para la transmisión de información a los consumidores sobre la ausencia o la presencia reducida de gluten en los alimentos y se derogará el anterior Reglamento de acuerdo con el Reglamento nº 828/2014.

De momento, y hasta la entrada en vigor del nuevo reglamento 828/2014, es el Reglamento (CE) 41/2009 el que rige el control y etiquetado de los productos “sin gluten”. Éste exige que para ser considerado como alimento apto para celíacos, éste debe contener menos de 20 ppm de gluten en su composición.

Con la entrada en vigor del nuevo reglamento en julio de 2016, la declaración «muy bajo en gluten» solamente podrá utilizarse cuando alimentos que contengan trigo, centeno, cebada, avena o sus variedades híbridas, o que contengan uno o más ingredientes hechos a partir de estos cereales, que se hayan procesado específicamente para reducir su contenido de gluten, no contengan más de 100 mg/kg de gluten en el alimento tal como se vende al consumidor final.

También hay que tener presente lo que establece el reglamento 1169/2011 de información al consumidor, en cuanto a la información nutricional presente en las etiquetas de los productos y la identificación de los alérgenos en la misma.

Para el control de gluten en alimentos, AINIA está acreditado por ENAC desde 2011 según la norma ISO 17025 (genérica de laboratorios) y el método específico internacional del Dr. Méndez. Los laboratorios de AINIA también están homologados por FACE. Si desean conocer cómo se analizan los alimentos para saber que están libres de gluten, les recomendamos la lectura de este artículo.

3. Mayor variedad de productos bajos en gluten

El informe Packed Facts sobre el análisis del mercado realizado en el verano de 2014 en EEUU nos previene que el claim “sin gluten” es apreciado por el 37% de los entrevistados y tiene gran importancia a la hora de realizar sus compras. La etiqueta “sin gluten” resulta un reclamo ya no sólo en la percepción de productos más saludables – un 25%-, sino que además se concibe como productos de “calidad superior”.

En España también existe la creencia de que los productos sin gluten son productos de calidad superior, tal y como apoya la propia FACE, en su informe de precios, afirmando:“El 80 % de los productos manufacturados pueden contener gluten: embutidos, turrones, chocolates, salsas, postres lácteos, condimentos, etc., por lo que muchos de estos tienen que ser de calidad "extra", ya que los de calidad inferior según la legislación actual para este tipo de productos pueden llevar en su composición harinas, espesantes, almidones, etc.”

La I+D+i tiene un gran papel en este sentido, ya que gracias a ella los productos sin gluten adquieren cada vez mayor calidad nutricional, ganan en cualidades sensoriales y se encuentran nuevas fórmulas.

Por ejemplo, en EEUU el sector de los aperitivos está fabricando productos aptos para celíacos con complementos de verduras y legumbres, de manera que introducen una aportación extra a las propiedades saludables en fibra y nutrientes. También se buscan soluciones en otro tipo de granos que no contengan esta proteina. Fuente: Backeryandsnacks.com

4. La distribución de los alimentos sin gluten marca tendencia

Cada vez hay una mayor presencia de productos sin gluten en los lineales de los supermercados, donde destacan significativamente las marcas blancas propias de cada uno de estas superficies. No en vano fueron los primeros en adaptar su oferta a las necesidades de la población celíaca. Esto ha obligado a las marcas españolas a ofrecer una mayor calidad en sus productos sin gluten y a buscar una salida en las tiendas especializadas en venta de productos adaptados a personas con intolerancias alimentarias.

Las farmacias no venden alimentos sin gluten, pero sí complementos alimenticios y medicamentos que ayudan a la digestión en casos de ligeras intolerancias e incluso cosméticos sin gluten.

Por último las panaderías y el sector panadero en general está haciendo un esfuerzo especial por adaptar sus productos incluyendo recetas sin gluten en su oferta.

Si desea abordar el diseño y desarrollo de un alimento “sin gluten” o “bajo en gluten”; validar mediante un control analítico que está libre de gluten; o asesorarse respecto a cómo etiquetar este tipo de productos, contacte con nosotros, tenemos experiencia y le podemos ayudar.

 

 

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  Tecnoalimentalia, Tendencias y consumidor
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