El consumidor en el proceso de innovación de productos

Por Redacción AINIA 7 años publicadoSin Comentarios
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La tendencia hacia la personalización es una de las fuerzas más visibles del mercado actual. El reto está claro: ofrecer productos a la medida del consumidor final. Pero la gran pregunta es: ¿Y esto cómo lo hacemos?. La respuesta es sencilla: Abriendo la innovación a la gente interesada, convirtiendo a las personas, a los consumidores finales, en co-creadores de los productos/servicios que consumen.

El consumidor juega un papel vital en el desarrollo de nuevos productos. ¿Pero cuál es exactamente este papel? Si hasta hace unos años los estudios del consumidor se enfocaban casi exclusivamente a la mejora de producto o su optimización competitiva, en la actualidad, la apuesta es incorporar al consumidor en todas las fases del proceso de innovación, desde la generación de ideas de nuevos productos, el desarrollo de nuevos conceptos de producto, análisis de prototipo, la estrategia de marca, test de mercado, lanzamiento comercial, el seguimiento de la aceptación, etc. En definitiva, el consumidor es hoy el protagonista absoluto del proceso de innovación, diseño y desarrollo de nuevos productos.

Para disponer de esta información no solo podemos contar con los canales de “sugerencias o reclamaciones”, sino que además pueden ser estimuladas directamente a través de reuniones con los consumidores y la propia compañía. Empresa y clientes deben encontrarse.

Y para estudiar y analizar todas estas percepciones que se encuentran a lo largo de todo el proceso de creación de un nuevo producto existen diferentes metodologías y técnicas cualitativas y cuantitativas.

De entre los métodos de investigación de mercado disponibles, aquellos que están basados en la observación directa de los consumidores dentro de su entorno natural, son los más utilizados para la identificación de necesidades insatisfechas. Pero también hay otras metodologías a partir de las cuales podemos investigar y generar ideas de producto, como son las reuniones de grupo creativas que tienen por objetivo detectar necesidades y convertirlas en productos.

Las técnicas de creatividad son el primer paso antes de innovar, y existen varios modos de conseguir que, al aplicarlas a un grupo, el potencial para la innovación crezca. Te presentamos algunas de ellas:

Técnica Revolución: ¿por qué no romper con las reglas escritas y no escritas sobre un producto? Provocar al grupo para ser creativos.

• Técnica Re-expresión: cambiar el modo de expresar la forma y los usos de un producto. Ver cómo comunicar de un modo diferente el producto.

Técnica Links aleatorios: palabras y conceptos al azar nos pueden llevar a nuevas asociaciones y conexiones respecto al producto.

La aplicación de las técnicas para estimular la creatividad, necesaria para innovar, mediante sesiones creativas con los consumidores, no solo aporta a la empresa una visión nueva desde la óptica del usuario final, sino que además permite descubrir carencias que no están cubiertas en la actualidad. Y una necesidad no cubierta puede significar sin duda una buena oportunidad de negocio.
 

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  Tecnoalimentalia, Tendencias y consumidor
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